Qué hacer cuando el bebé tiene cólicos del lactante

    Los llamados cólicos del lactante traen de cabeza a muchos padres, sobre todo si acaban de traer a su primer bebé. Estos episodios son, de hecho, un motivo frecuente de consulta médica en las primeras semanas de vida del recién nacido, con una incidencia del 5-19% de los lactantes.


¿Qué es el cólico del lactante?


El cólico del lactante es un trastorno típico de los primeros meses de vida, apareciendo la mayoría de los casos sobre las 6 semanas de vida, que se caracteriza por un llanto intenso y prolongado sin causa aparente. Ese llanto continuo aparece igual de rápido y espontáneo que desaparece, aparentando como si nada hubiera ocurrido.
Los bebés adoptan una posición característica: flexionando los muslos sobre el abdomen, apretando los puños, con la cara enrojecida y el abdomen tenso.

¿Cómo diferenciar el cólico del lactante de otra cosa?


Para diagnosticar un cólico del lactante, existe lo que se conoce como la regla de 'los 3 de Wessel'. Se considera que se da un cólico del lactante si el llanto:

- Aparece antes del tercer mes de vida (generalmente no antes de los primeros 15 días)
- Dura tres o más horas al día (normalmente el inicio es a última hora de la tarde, aunque no siempre es así)
- Se prolonga durante tres o más días a la semana

---> Una buena forma de saber que no hay que buscar otros diagnósticos es comprobar que el resto del día el niño está contento, come bien y gana peso de forma correcta".

Causas


La causa exacta de los cólicos del lactante todavía se desconoce. Las hipótesis que plantean los pediatras son:


``Hay que dejar claro que los cólicos no se deben a nada malo que estén haciendo los padres


  • Tradicionalmente se ha asociado el problema a molestias intestinales, debido a la dificultad para expulsar los gasescontracciones espasmódicas que a menudo acompañan a los cólicos a causa de la inmadurez del aparato digestivo del lactante.

  • Dentro de los factores dietéticos una de las causas implicadas en algunos niños es la alergias a las proteínas de la leche de vaca. Eso explica que los lactantes afectados a veces mejoren al usar una fórmula láctea especial o al retirar los lácteos de la dieta de la madre si recibe leche materna.

  • Estrés o cansancio del lactante en un momento de inmadurez neurológica y fisiológica. Como una excesiva estimulación (ruido, cambios de luz, etc.), una respuesta exagerada y ansiosa de los padres ante cualquier malestar del bebé o cambios constantes en la rutina diaria.

  •  También se ha propuesto la intolerancia a la lactosa como causa de estos cólicos, pero es muy poco frecuente a esas edades y el uso de leches sin lactosa no se ha mostrado eficaz.


---> Es importante aclarar que no se trata de una enfermedad, sólo en un pequeñísimo número de casos detrás de este llanto tan definido están otros problemas, como las alergias a la proteína de la vaca.

 

¿Cuánto dura el cólico del lactante?


  Consuela bastante a los padres saber que el problema tiene una fecha de caducidad.  Los cólicos suelen ceder por sí solos en torno a los tres o cuatro meses, sin afectar al crecimiento y al desarrollo del bebé.

 Los problemas más importantes que pueden surgir son los debidos a la desestabilización familiar cuando la familia no se adapta adecuadamente, con riesgo de conflictos de pareja o maltrato infantil.

¿Qué podemos hacer nosotros para aliviarlo?


Normalmente no vamos a encontrar solución en medicamentos o preparados herbales,  pero sí pueden utilizar algunos trucos que, a veces, funcionan:

  1. Lo primero es estar mentalizado, comprender que los niños lloran porque es su única forma de expresar sus necesidades y recordar varias veces que al bebé no le ocurre nada grave. El consejo principal es no agobiarse, mantener la calman, saber que en unos días terminará todo, porque una tranquilidad en los padres se transmite al bebé, que es lo que estamos buscando.
  2. En ocasiones, los cólicos ceden de modo brusco con los cambios de escenario, como salir de casa a la calle o que el bebé sienta el traqueteo del motor del coche.
  3. Anticiparse un poco al cólico y coger al bebé en cuanto empiezan los primeros signos del fenómeno: cogerlos en brazos (sin esperar a que se calmen), apretarlos suavemente contra el pecho, ver si tienen hambre, ver si necesitan que se les cambie el pañal o si simplemente necesitan que se les arrulle y hable despacito.
  4. En el momento en que los padres alcancen un punto alto de desesperación, también puede ser buena idea pedir ayuda. Un llanto constante puede poner muy nervioso. Y los nervios de alguna manera se transmiten al bebé. Dejar que otros, como abuelos u otros familiares, compartan ese momento no significa que seamos peores padres.
  5. Revisar la técnica alimentaria, especialmente para disminuir la ingesta de gases y facilitar su expulsión tras las tomas. Para ello se necesita mucha paciencia, tras finalizar las tomas mantener al bebé incorporado durante 30 minutos en nuestros brazos mientras que le animamos en la expulsión de sus gases con algunas palmaditas suaves en la espalda.
  6. Tener en cuenta que los bebés no siempre son capaces de expulsar todos sus gases mediante flatos, y que otra parte de los gases serán expulsado por el culete. Para favorecer el avance de las haces y los gases por el intestino, es interesante realizar masajes de relajación en la zona del abdomen tras el baño, que es un momento muy relajante del día para el bebé. ¿De qué manera realizaremos este masaje?:

   Los masajes se harán siempre en el sentido de las flechas, levantando la mano para empezar el masaje desde el punto inicial de cada trayecto (naranja 1º/ azul 2º/ verde 3º). Puesto que el alimento avanza a través del intestino del niño con la dirección y trayectoria que señala la flecha verde.



*El uso de infusiones de hierbas no suele recomendarse. Existe algún estudio que muestra cierta eficacia con algunas hierbas, pero existe la preocupación de que el consumo de infusiones reduzca la ingesta de leche en el lactante, con riesgo de desnutrición.
Cogerlos con frecuencia no los malcría, a los bebés les viene muy bien, y los adultos también se benefician del contacto con un bebé, porque transmiten mucha ternura.



No hay comentarios:

Publicar un comentario