Cómo limpiar los oídos del bebé

    En esta entrada sobre higiene al recién nacido nos centraremos en el cuidado de los oídos del bebé, una estructura desconocida en algunos aspectos, como por ejemplo, el cómo limpiarlos y cuidarlos. Se trata de una tarea sencilla, aunque puede plantearnos algunas dudas, teniendo en cuenta que los bebés tienen los oídos mucho más delicados que los adultos, porque su canal auditivo es más corto.



¿Cada cuanto tiempo limpio los oídos a mi bebé?


Un bebé recién nacido difícilmente tendrá los oídos con suciedad, por lo que no es necesario la limpieza diaria. Los oídos apenas requieren una limpieza superficial.

El conducto auditivo tiene los mecanismos adecuados para eliminar por sí solos la cera que sobra, por lo que la mugre sale hacia el exterior lentamente.

Efecto protector del cerumen en el oído del bebé


El cerumen que producen los oídos tiene la función de:

 - Proteger al órgano auditivo de elementos extraños como el polvo del ambiente.
 - Actúa como impermeable y repele el agua que pudiera entrar en el tímpano durante el baño (el tímpano es la membrana auditiva interna, no visible a simple vista, que recibe las ondas del sonido, transformándolas en señales que llegan al cerebro).

Con lo que con esto podemos deducir que la cera es algo más beneficioso que perjudicial para nuestro bebé.

¿Qué aspecto debe tener el cerumen del bebé? Alteraciones...


Podemos aprovechar este momento de revisión del oído para comprobar que no existen problemas. Las características de una cera normal:

 - Consistencia a de ser fina y su color amarillo claro o quemado, tirando a anaranjado.

--> Si la consistencia cambia o varía su color, tornándose más espesa y oscura, deberemos acudir al pediatra, sin tratar de retirarla, para que la valore y descarte algún problema.

¿Qué momento del día es más idóneo para limpiar los oídos del bebé?


Lo podemos hacer perfectamente tras finalizar el baño, puesto que con la humedad y el vapor que se ha formado, la cera sobrante se encuentra más tierna y fácil de retirar.
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Durante el baño a veces cae agua en los oídos del bebé al lavarle la cabeza, por eso hemos de procurar que no se introduzca, ladeando la cabeza del bebé.

¿Cómo limpiar los oídos del bebé?


Nunca hemos de intentar sacar la cera del oído del bebé introduciendo ningún objeto, ni siquiera bastoncillos de algodón. Estos objetos podrían dañar al tímpano si los introducimos en exceso, algo que puede suceder accidentalmente si el bebé hace un movimiento inesperado con la cabeza.

Lo mejor es emplear una toallita o paño húmedo, o bastoncillos para el exterior.

 Tanto si usamos bastoncillos como un pañito, habremos de proceder del mismo modo: Sujetaremos bien la cabeza ladeada del bebé, y pasaremos el bastoncillo por el pabellón auditivo externo, limitando la limpieza a las partes que logremos alcanzar, siguiendo la forma de la oreja y de dentro hacia fuera.

No hemos de obsesionarnos en limpiar los oídos, y menos introduciendo objetos alargados. Ello es debido a que podríamos causar el efecto contrario, haciendo que restos de cera se introduzcan en el oído del bebé y originando un tapón de cera.

 

Durante el baño...

  • Asegúrate ante del baño de que no llegan corrientes de aire directas al cuarto donde vas a poner su bañerita, porque al tener los oídos húmedos hay más riesgo de que coja una otitis (Dolorosa inflamación del oído medio. El síntoma inequívoco de que la tiene es que le presiones la zona inferior del oído y rompa a llorar a gritos).
  • Intenta que no le entre agua en los oídos. Si piensas que le ha entrado agua (se llevará la mano al oído), ponle la cabeza hacia ese lado, hasta que el líquido drene.
  • Jamás le eches gotas en los oídos sin consultárselo al pediatra y si alguna vez se las prescribe, calienta el frasco entre tus manos.
  • Si le sale un grano dentro del oído (son muy dolorosos), aplícale una gasita impregnada con alcohol, para secar el grano más rápidamente.

Para niños más mayores...


Si este cerumen se acumula, puede llevar a que la persona no escuche bien. Pero ojo, no trates de limpiar la oreja con llaves, lápices u otros objetos. Para limpiar los oídos a niños más mayores, procederemos de este modo:
  1. Ablanda el tapón de cerumen con glicerina o aceite de uso casero, por medio de un gotero. (Se puede realizar 2 veces al día, durante 4 y 5 días).
  2. Recuéstate con la cabeza sobre un cojín e introduce en el oído agua oxigenada, calentada a unos 37 grados. Esto se debe realizar con una jeringa de 3 milímetros, y debe ir vaciándose lentamente.



Los bebés recién nacidos necesitan poco este tipo de atención, y sólo con el paso de los meses se hará necesaria una higiene del oído más frecuente.


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