Cómo esterilizar biberones

    En la entrada de hoy vamos a explicar cómo esterilizar los biberones para los recién nacidos. A pesar de ser un proceso laborioso (aunque sencillo) es necesario seguir correctamente los pasos, pues con eso nos aseguraremos de proteger a nuestro hijo lo máximo posible de infecciones. He dividido todo el proceso en distintos apartados para que os sea más fácil comprender como se esterilizan los biberones:


¿Por qué debemos esterilizar los biberones?


Hasta los 3-6 meses la inmunidad de los niños todavía no están totalmente desarrollada (todavía no dispone de las defensas necesarias para combatir gérmenes que para los adultos son inofensivos), y si usamos biberones y otros utensilios no esterilizados corremos el riesgo de que nuestro bebé contraiga infecciones intestinales, con los consiguientes vómitos, diarrea y fiebre.


Qué hacer antes de proceder a la esterilización


Antes de esterilizar, se debe limpiar adecuadamente todo, empezando por las manos, lavándolas bien con agua templada y jabón. 

Después, continuaremos por los biberones y tetinas, que deben lavarse con agua y jabón inmediatamente después de su uso para facilitar su limpieza evitando que los residuos de la leche se sequen y se peguen (se puede usar el lavavajillas). Se debe emplear un cepillo para eliminar los restos de leche y alcanzar todas las esquinas. No se debe descuidar la zona de la rosca y el cuello del biberón, en las ranuras se puede almacenar suciedad. 


Métodos para esterilizar los biberones


Se pueden esterilizar los objetos del bebé de dos formas fundamentalmente: con calor o con agua fría y sustancias químicas esterilizantes.

Para esterilizar con calor está el método de ebullición y el vapor. Para el primero, se deja hervir los objetos en agua durante 15 o 20 minutos. Hoy en día existen esterilizadores eléctricos muy cómodos y prácticos para tetinas, chupetes y otros objetos. Se pueden introducir varios productos a la vez y en poco tiempo (5-6 minutos) se esterilizan. También podemos encontrar esterilizadores para el microondas, estos permiten introducir todos los accesorios juntos en un recipiente con agua, y en menos de diez minutos esteriliza todo el material.

El método frío quizás es algo más cómodo, basta con introducir en el recipiente el biberón y sus accesorios y añadir al agua unas pastillas o líquido desinfectante. El tiempo necesario para la esterilización con el método frío es superior a los anteriores, de media hora a una hora. Este método es menos recomendable ya que hay que tener mucho cuidado con las cantidades de los productos y tarda bastante más.


¿Hasta qué edad es recomendable esterilizarlos?


Se aconseja esterilizar todos los objetos del bebé después de cada uso hasta el tercer mes de vida para garantizar la higiene. 

Sin embargo, no es necesario esterilizarlos durante un periodo de tiempo largo, para que así el niño entre en contacto con bacterias que le ayuden a desarrollar sus propias defensas. A partir de los 4 meses, como el bebé empieza a llevarse todo a la boca (llaves, móviles, juguetes, cualquier cosa que quede al alcance de su mano…), será innecesario hacerlo, salvo por precaución, realizando una esterilización cada 15 días para evitar que los residuos de la leche o jugos puedan generar gérmenes. Lavando bien con agua caliente y jabón el resto de los días será suficiente. 

Desde los 6 meses, se pueden lavar sus utensilios de comer en el lavavajillas, siempre que elijas un programa caliente con una temperatura de más de 80 grados. No obstante, es recomendable que tanto la tetina como el biberón se sigan esterilizando de vez en cuando para eliminar las posibles bacterias que puedan aparecer. 


Cómo guardar los biberones y demás utensilios después de ser esterilizados


Si ha sido sometido a una correcta esterilización, el objeto puede permanecer incluso a temperatura ambiente durante varias horas. Al guardar los biberones es mejor colocarlos en un recipiente tapado para evitar el polvo y la grasa de la cocina. Puedes usar un recipiente de plástico con tapa o una panera colocando un paño encima. No hay que guardar los biberones con todas las piezas encajadas (recipiente, tetina, disco de seguridad y tapa) hasta que estén bien secos, para evitar la proliferación de bacterias y gérmenes.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario